¿Qué puedo hacer para los oprimidos?

Por Sheij Moulānā Muḥammad Salīm Dhorāt (ḥafiẓaẖuḻāẖ)

 

Es el deseo de cada persona que el mundo se convierta en un lugar seguro y acogedor para todos los que lo habitan, especialmente para los seres humanos; un lugar donde todas las personas puedan vivir las unas con las otras en paz y harmonía sin ninguna violación de los derechos humanos. Sin embargo, la triste realidad es que algunos individuos con poder y autoridad pierden esta noción correcta cuando el logro de sus ambiciones egoístas se convierte en su único objetivo.

Esto es lo que le da lugar a las guerras, que dan como resultado que miles queden inmensamente afectados; familias enteras quedan sin hogar, vidas inocentes se pierden, individuos vulnerables de la comunidad: mujeres, niños y ancianos son masacrados a pesar de no haber cometido ni un solo crimen. Imagina a un anciano que ha perdido a su esposa, a sus hijos, su casa y sus posesiones, y queda completamente solo. Imagina a un niño cuyos padres han sido asesinados. Imagina toda una ciudad con personas sufriendo heridas letales sin acceso a tratamiento médico. Imagina a un hombre que no tiene los medios para alimentar a su necesitada familia debido a que su negocio quedó hecho trizas por los bombardeos y ataques aéreos. ¿A dónde pueden ir esas personas? ¿Qué pueden hacer? Todo tipo de opresión debe ser castigada e impedida, independientemente de que los perpetradores sean musulmanes o no musulmanes.

 

Siempre podemos ayudar

Individuos ordinarios como nosotros podríamos no tener la autoridad o el poder para ponerle fin a la opresión, pero sí hay una manera en la que cada musulmán puede ayudar siempre a los oprimidos, independientemente del lugar del mundo en el que estos se encuentren y el enorme sufrimiento que estén padeciendo. Todos y cada uno de nosotros podemos implorarle a Aḻāẖ, el Más Poderoso, y decir: «¡Oh, Aḻāẖ!, protege a los oprimidos de la opresión. ¡Oh, Aḻāẖ!, concédeles ẖidāyaẖ (guía) a los opresores, y si la ẖidāyaẖ no está destinada para ellos, entonces lidia con los opresores en nombre de los oprimidos. ¡Oh, Aḻāẖ!, ayuda a los oprimidos. ¡Oh, Aḻāẖ!, concédeles paz a los oprimidos. ¡Oh, Aḻāẖ!, remueve la opresión de la faz de la tierra».

 

Ante adversidades como la que está teniendo lugar actualmente en Palestina, debemos implorarle a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā. Si podemos, también debemos realizar dos raka‘āt de ṣalāt-ul-ḥāỵaẖ diariamente o por lo menos una vez a la semana para que la adversidad sea removida.

 

¿Mi du‘ā (súplica) va a hacer alguna diferencia?

Cuando se trata de hacer du‘ā para una crisis que está en desarrollo o que es recurrente desde hace muchos años o décadas, a veces empezamos a sentirnos desanimados. Tendemos a pensar: «¿De qué sirve hacer du‘ā si la opresión continúa o vuelve a ocurrir una y otra vez? ¿Cómo va a ayudar la du‘ā de un individuo insignificante como yo para resolver un problema tan grande?». Esta es una noción incorrecta. Debemos tener la convicción de que nuestras du‘ās van a ayudar a los oprimidos y los necesitados. A través de una simple du‘ā la guerra podría no terminar, pero definitivamente va a hacer una diferencia; una vida podría ser salvada, una familia podría recibir alimentos, un niño podría reunirse con sus padres, etc. Si unas cuantas personas se dirigen a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā haciendo du‘ā, entonces cada du‘ā va a tener definitivamente un efecto positivo para aliviar la opresión y el sufrimiento. Y si la Ummaẖ (comunidad islámica) en general se dirige a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā de la forma correcta, entonces nuestras du‘ās colectivamente se convertirán en un arma muy poderosa que removerá la calamidad completamente.

 

Una práctica de los piadosos

Con relación a esto, leer todo el Ṣaḥīḥ-ul-Bujārī es un método que ha resultado efectivo para remover calamidades. Una vez tanto Ḥaḍrat Sheij Moulānā Muḥammad Żakariyyā ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ (La Misericordia de Aḻāẖ esté con él), como Ḥaḍrat Moulānā Yūsuf Binnorī ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ, estaban realizando el i‘tikāf sunnaẖ en Al-Masỵid-un-Nabawī cuando recibieron las noticias de las desastrosas circunstancias de una guerra que estaba teniendo lugar en aquel momento. Ḥaḍrat Moulānā Yūsuf Binnorī ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ, decidió leer todo el Ṣaḥīḥ-ul-Bujārī. Junto con los muchos ‘ulamā (sabios) que estaban realizando el i‘tikāf en Al-Masỵid-un-Nabawī ese año, ellos lo completaron e hicieron du‘ā a las 6 p. m. aproximadamente. Esa misma noche, ellos recibieron la noticia de que la guerra había acabado.

Ḥaḍrat Moulānā Asaduḻāẖ ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ, un jalīfaẖ de Ḥaḍrat Moulānā Ashraf ‘Alī Tẖānwī ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ, fue una personalidad muy piadosa. Ḥaḍrat Sheij Yūnus Ỵounpūrī ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ, quien era un estudiante en aquel entonces, dice que cuando Egipto estaba en guerra con Israel, los mayores de la madrasaẖ decidieron leer todo el Ṣaḥīḥ-ul-Bujārī e implorarle a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā que prevalezca la paz. Tras la finalización, Ḥaḍrat Moulānā Asaduḻāẖ ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ, entró poco antes del ṣalāẖ de ‘Aṣr y dijo: «Hagamos du‘ā». Esta única exhortación tuvo un efecto reconfortante en el corazón de todos los presentes y provocó que experimenten un profundo estado de emoción. Ellos lloraron profusamente mientras le imploraban a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā que detenga la guerra y salve a las inocentes vidas de ser afectadas. Habrá pasado apenas un minuto y medio cuando Ḥaḍrat Moulānā Asaduḻāẖ ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ, dijo: «¡Suficiente! ¡Suficiente! ¡Eso es suficiente!». Como resultado de esto, la guerra terminó en ese mismo anochecer.

 

Otras cosas que se deben hacer

Merece la pena señalar que hacer du‘ā no es el único método para dirigirnos a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā y atraer Su Misericordia y Su Ayuda. De hecho, hay siete maneras en total, que serán de sumo beneficio en estos momentos críticos: 1. Toubaẖ e Istiġfār, 2. Taqwā, 3. Du‘ā, 4. Ṣadaqaẖ, 5. Ṣabr, 6. Ṣalāẖ, 7. Ḏẕikruḻāẖ. Si llevamos a cabo estos puntos de forma individual, nos beneficiaremos individualmente, y si nos aferramos a ellos como Ummaẖ, entonces toda la Ummaẖ experimentará paz y seguridad. Debemos poner en práctica la mayor cantidad de estos siete puntos que nos sea posible.

Permaneciendo dentro de los límites shar‘ī (de la ley islámica) y de la ley del país, también podemos hacer uso de otros medios a nuestra disposición, como las manifestaciones pacíficas o escribirle al diputado. Sin embargo, debemos mantenernos conscientes del hecho de que ninguno de estos medios ocasionará algún beneficio notable sin La Ayuda de Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā. Si nos dirigimos a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā, Él pondrá eficacia en los medios que utilicemos, y si no nos dirigimos a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā, entonces ni siquiera enormes manifestaciones ni un gran número de peticiones serán de beneficio.

 

¿Meros espectadores?

Cuando nos enfrentamos a circunstancias como las que están teniendo lugar actualmente en Palestina, nos inclinamos a seguir los sucesos en redes sociales y a discutir sobre la situación durante horas. Sin embargo, no podemos encontrar unos cuantos minutos para realizar un ṣalāẖ de dos raka‘āt y hacer du‘ā. Pasamos horas ocupados en lo que es de poca utilidad, pero no podemos pasar unos cuantos minutos implorándole al Ser que tiene absoluto poder sobre todo y todos. Las condiciones solo van a cambiar cuando nos dirijamos a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā sinceramente y atraigamos Su Misericordia y Su Ayuda. Por lo tanto, es de suma importancia asegurarse de que en tales momentos críticos evitemos ser meros espectadores, que no hacen más que hablar y difundir rumores. En cambio, debemos ser hombres de preocupación sincera y dirigirnos a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā para obtener Su Ayuda. Un ejemplo de un hombre de preocupación sincera fue mi amado maestro, Qārī Ismā‘īl Samnī ṣāḥib, raḥmatuḻāẖi ‘aleiẖ; él no solía hablar de Palestina tanto como nosotros lo hacemos, pero tenía el hábito de realizar diariamente dos raka‘āt de ṣalāt-ul-ḥāỵaẖ y luego hacer du‘ā encarecidamente para las personas de Palestina. ¡Esta fue su práctica por aproximadamente veinte años hasta que falleció!

 

Reportajes falsos

También es necesario ser muy precavidos antes de creer lo que se nos informa en los medios de comunicación o fuentes de información alternativas, como las redes sociales. Muchas notas de prensa se viralizan en internet, quedando demostrado luego que eran completamente falsas. Noticias sobre los crímenes de guerra perpetrados por una u otra parte de un conflicto podrían ser verdaderas o falsas, salvo que hayan sido confirmadas con pruebas claras. Por lo tanto, en cualquier circunstancia, debemos creer solamente en los reportajes de fuentes fidedignas que hayan sido confirmados, y condenar las atrocidades, la opresión y las actividades ilícitas, sin importar quién sea el perpetrador.

 

Consuelo para nuestro corazón desgarrado

Noticias comprobadas de individuos inocentes que están siendo oprimidos de cualquier forma son extremadamente desgarradoras, pero podemos estar seguros de que Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā está escuchando las quejas de los oprimidos. Nabī ﷺ dice:

«Cuidado con la du‘ā de los oprimidos, porque no hay barrera entre eso y Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā» (Al-Bujārī).

La du‘ā de los oprimidos llega indudablemente a donde Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā, pero eso no significa necesariamente que debido a las quejas de los oprimidos, el castigo de Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā va a descender sobre los opresores inmediatamente. No obstante, tarde o temprano el mundo verá a los opresores enfrentar las consecuencias de su opresión. Mientras tanto, quienes están afligidos hallarán tranquilidad y consuelo contemplando lo siguiente:

 

1. Somos recompensados por nuestra aflicción y lamento y el consecuente ṣabr.

2. Debido a estas circunstancias adversas, nos vemos obligados a implorarle a Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā y, como consecuencia, obtener Su Cercanía.

3. A quienes pierden su vida ante la opresión se les concederá acceso al Ỵannaẖ directamente, inshāʼalāẖ.

4. Aḻāẖ Ta‘ālā no solamente es Al-Ḥākim (El Supremo Gobernante), sino también Al-Ḥakīm (El Más Sabio). Por lo tanto, todo lo que Él hace está lleno de sabiduría, aunque, debido a nuestras limitaciones humanas, podríamos no entender la sabiduría que yace en Sus Decisiones.

5. Esta vida mundana no va a durar para siempre. Llegará un día en el que se nos hará comparecer ante Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā y lo bueno y lo malo se volverá claramente visible para todos. Los opresores tendrán que enfrentar castigos severos y los oprimidos recibirán recompensas inmensas.

 

Que Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā le ponga fin a todas las guerras, conflictos, opresión, terrorismo y violencia. Que Aḻāẖ Subḥānaẖu wa Ta‘ālā nos conceda a todos el toufīq (inspiración divina) de hacer lo que Le complace y contribuye a que el mundo sea una fuente de seguridad para toda la humanidad. Āmīn.

 

 

© Riyāḍul Jannah